El vino argentino
El vino más tradicional entre los argentinos es (por su coloración) el del tipo llamado vino tinto, de mucho cuerpo y bastante astringente hasta el punto de ser llamado coloquialmente "quebracho" por su astringente rusticidad al paladar (en efecto, poseen, como el quebracho, mucho tanino).
En la segunda mitad del siglo XX lograron un ligero avance entre los estratos medios los llamados "vinos rosados", que resultaron ser de un bouquet intermedio entre los intensos y ásperos "vinos tintos" ( popularmente llamados: "tintardos" ) y los más suaves vinos rojos del tipo "clarete" italiano, o incluso los muy suaves al paladar (aunque en ocasiones de alta graduación alcohólica) vinos blancos, durante la segunda mitad del citado siglo XX los vinos blancos "comunes" se generalizaron en gran parte de la población debido a su mayor aceptación al paladar. Entre ellos se destacan los excelentes y originarios vinos torrontés, de color melado, gusto agradable y frutado, excelente aroma y bastante fuerte espíritu en cuanto a graduación alcohólica.
Pacheco Pereda captura la más pura escencia del vino argentino, acercando a Ud. un producto de altísima calidad, fruto de la dedicación y la pasión mendocina.


En sus versiones Tinto y Blanco, estos dos exponentes de la elegancia en el gusto superan con creces las exigencias de los paladares más exquicitos.
De las uvas cultivadas en Montecaseros, Ugarteche y Tupungato, Pachecho Pereda Tinto Fino, es un producto de atractivo color rojo rubí con tintes violáceos, de paladar ligero y equilibrado con marcado carácter frutal y largo en boca.

